REPARACIÓN DE LA BOTA

Los fundamentos básicos para comprar una bota de esquí.

  Primero: no nos debe importar la marca. 

 

  Segundo: no dejarnos llevar por el precio sino por el nivel de esquí. 

  En cuanto al primer punto, lo que realmente importa es la morfología de nuestro pie, por eso decimos lo de la marca, esta claro que todas las marcas de botas no tienen las mismas hormas. Viendo la cantidad de estructuras distintas de pies, tenemos que ser capaces con el asesoramiento de un profesional de encontrar la horma de nuestro pie, cosa que por falta de profesionalidad o afán de vender no siempre se consigue.

Sencillamente, las hormas de las carcasas son todas distintas incluso dentro de las mismas marcas y esto va por modelos: anchuras de carcasas, alturas, espacios de maléolos, altura de la caña, espacio para los gemelos, etc. En todas las marcas es distinto, hay que conseguir la adecuada con la ayuda del profesional.

Y una vez que tengamos por fin la bota elegida ahí entra la mano del profesional. ¿Qué significa esto? Pues que la bota hay que terminarla de adaptarla al pie con la deformación si hiciera falta de algunos puntos concretos, con la deformación de la carcasa, esto es lo que se llama “personalizar una bota”. Se hace por regla general después de uno o dos días de esquí, que ya sabemos exactamente cuales son nuestras dolencias, porque la bota no duele, duelen los pies.

  En cuanto al segundo punto, cuántas veces hemos oído: “¡Qué botas más buenas tengo! Han sido un chollo”. Sólo de oír esto, alguien cercano (un amigo, por ejemplo) va a por otras iguales guiado por el precio, y el vendedor en muchas ocasiones poco le preocupa el nivel de esquí y la morfología de ese pie con tal de vender un par, diciendo claramente: “las botas al principio siempre duelen”. Se ha vendido una bota y se ha perdido un cliente. Porque no siempre se puede solucionar una mala venta deformando y adaptando la bota. Ojo con el nivel de esquí que uno tiene y la morfología del pie: estrecho, ancho, cavo, cóncavo...Todo esto repercute en la posición y sujeción del pie dentro de la bota. No por tener un pie muy ancho hay que comprar dos números mas. La bota es como un zapato, hay que comprar el numero que uno calza y tal vez hemos estado mucho tiempo comprando una bota de esquí grande por mal asesoramiento. Habría que preguntarse: ¿un zapato de vestir tiene que ser un numero más pequeño?

  En el taller de Iliberis estamos preparados para poder realizar cualquier deformación que sea necesaria a la bota para adaptarla al pie.

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